Los vendedores me preguntan qué deberían arreglar antes de listar. La respuesta honesta es que la mayor parte de lo que la gente gasta no se recupera, y lo que sí se recupera no es lo emocionante.
Limpie, más allá de lo que a usted le parece suficiente. No ordenado — limpio. Ventanas por dentro y por fuera, las juntas del piso, las rejillas del aire, el horno por dentro, los rieles de la puerta corrediza. El comprador lee la limpieza como mantenimiento. Una casa vieja impecable se ve mejor que una nueva sucia, siempre.
Saque cosas hasta que se sienta un poco vacío. Quite más o menos un tercio de los muebles y casi todo lo que hay sobre los mesones y en las paredes. Usted no está decorando; está dejando que un desconocido se imagine su propia vida en esos cuartos. Rente una bodega por dos meses si hace falta — sale más barato que una rebaja de precio.
Arregle las cosas chiquitas que están rotas. La puerta que se traba, el bombillo fundido, el inodoro que corre, la tela metálica rota. Una por una, insignificantes. Juntas le dicen al comprador que la casa está descuidada, y eso lo hace preguntarse qué más estará mal — normalmente en voz alta, en el informe de inspección.
El techo es la primera pregunta. Los compradores y sus aseguradoras preguntan su edad antes que casi cualquier otra cosa. Si usted tiene el permiso o la factura, búsquela. Si lo cambió hace poco, eso es titular, no nota al pie.
Haga el informe de mitigación de viento y téngalo listo. Puede bajarle la cotización de seguro al comprador, y una cotización más baja hace su casa más alcanzable sin que usted baje el precio. Muy pocos vendedores hacen esto. Es de las ventajas más baratas que usted le puede entregar a un comprador.
Déle servicio al aire acondicionado. Un sistema que corre callado y enfría bien durante una visita en agosto vale más que cualquier decoración.
Frente al agua: el seawall, el muelle y el elevador. Esos se inspeccionan y se negocian. Saber en qué estado están antes de que se lo diga el comprador vale muchísimo. Tener los permisos a la mano, también.
Cierre los permisos abiertos. Trabajos hechos hace años y nunca cerrados van a aparecer en la búsqueda de título y pueden frenar un cierre. Revíselo con el condado antes de listar, no después de estar bajo contrato.
Casi todos los compradores ven su casa en una pantalla antes de verla en persona, y la mayoría decide ahí si vale la pena ir. La fotografía profesional no es opcional, y corre por mi cuenta, no por la suya.
Lo que usted controla es lo que la cámara ve. La casa tiene que estar en su mejor momento el día de las fotos, no una semana después — grama cortada, carros fuera de la entrada, botes de basura guardados, mesones despejados, persianas abiertas, luces prendidas, tapas de inodoro abajo.
Frente al agua tomamos fotos aéreas, porque lo que vende la casa muchas veces es la vista del canal y qué tan cerca está de verdad el agua abierta. Esa es la foto que el comprador recuerda.
Si está pensando en vender en los próximos seis meses, el mejor momento para esta conversación es ahora — no la semana antes de querer salir al mercado. Le voy a decir con honestidad qué vale la pena hacer y qué no.
Hable con CarmenEsta guía es información general para compradores y vendedores en la Costa del Golfo, no asesoría legal, fiscal, de seguros ni de préstamos. Los programas, tasas, primas y requisitos cambian — confirme los detalles con su prestamista, agente de seguros, compañía de título o abogado antes de basarse en ellos. Carmen Garcia Urgelles es Realtor® con licencia de Florida y trabaja con Keller Williams On The Water.